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Nutrición
para tu
bebé

Delicioso a cualquier hora.

Elaborados con ingredientes 100% naturales, de manera artesanal. Apoyamos la agricultura ecológica porque respetamos el medio ambiente.

LA HIGIENE EN LA PREPARACIÓN Y ALIMENTACIÓN DEL BEBÉLA HIGIENE EN LA PREPARACIÓN Y ALIMENTACIÓN DEL BEBÉ

ANTES DE COMENZAR: Mantén siempre unas buenas medidas higiénicas en el manejo de los alimentos, para evitar enfermedades e intoxicaciones gastrointestinales. Lavaos cuidadosamente las manos antes de manipular los alimentos. Mantén siempre limpias las superficies e instrumentos que uses para la elaboración de sus comidas, así como los instrumentos de uso para el pequeño (vasos, cucharas, biberones…)   DURANTE LA PREPARACIÓN DEL ALIMENTO: Es importante que los alimentos estén en perfectas condiciones para su consumo y no presenten alteraciones de ningún tipo. Los alimentos congelados es ideal que se descongelen poco a poco en la nevera y no a temperatura ambiente, ni en microondas. Si hemos elaborado un puré o papilla es conveniente utilizarlo inmediatamente, si no, se pueden congelar; para congelarlo debemos esperar a que se haya enfriado y utilizaremos recipientes adecuados para este fin. Es recomendable etiquetar la comida y poner la fecha de elaboración. Las cocciones deben ser a suficiente temperatura, unos 65º, para destruir todo tipo de gérmenes y evitar intoxicaciones. Los alimento que no requieren cocinado (frutas, verduras) deben lavarse cuidadosamente e incluso si fuera necesario desinfectarlas.   UNA VEZ ELABORADO EL ALIMENTO: Consérvalo en recipientes adecuados y evita mezclar alimentos de distinta naturaleza para evitar contaminaciones cruzadas. Si no los va a consumir en el momento, refrigéralos o congélalos. Lavad las manos de los pequeños antes de comer.

RECOMENDACIONES GENERALES EN LA ALIMENTACIÓN DEL BEBÉ

Los bebés durante el primer año de vida, deben tomar leche materna o de sustitución, en torno a 500ml diarios; esta cantidad de leche debe tomarse así hasta los tres años. La leche debe complementarse con el resto de alimentos pudiéndose comenzar la introducción a partir del 4º mes y nunca antes; al final del año de vida del niño, se puede dar por concluida  la adaptación de manera que en su menú diario haya una representación equilibrada de todos os alimentos que constituirán la base de su dieta futura. La introducción de alimentos  se debe hacer de uno en uno y espera unos días en pasar al siguiente; de esta forma advertirás posibles alergias o efectos adversos tales como diarreas, vómitos o erupciones. En el momento que la dieta de bebé no sea exclusivamente leche, podemos comenzar a darle agua mineral, en pequeñas cantidades a lo largo de día, bien con biberón o introduciendo el vaso como instrumento. En la elaboración de su comida utiliza con moderación la sal y evita el azúcar y edulcorantes artificiales.

CUANDO PREPARES LOS PURÉS DE VERDURAS DEBES TENER EN CUENTA

Lavar bien todas las verduras y eliminar restos de tierra o suciedad. Pelar todas las verduras y hervirlas hasta que la consistencia sea blanda y espesa, para ayudar al bebé a digerirlas mejor. Comienza a usar el aceite de oliva como aderezo a la papilla, le aportará grasas saludables (Omega 3 y 6), úsalo en frío, una vez hecha la papilla y no más de una cucharadita de postre. No utilices sal ni condimento alguno. Los purés debes hacerlos al momento, la exposición a la luz y el aire de las verduras les hacen perder rápidamente vitaminas. En la cocción, las verduras, pierden vitaminas y minerales, por lo que es aconsejable usar esta agua de cocción para después hacer el puré o elaborar sémolas de arroz o de maíz. Las verduras que hayas hervido y no vayas a utilizar, guárdalas en la nevera pero no más de 24 horas; también puedes, para ahorrar tiempo, hacer más puré y congelarlo para posteriormente utilizarlo, aunque debes procurar descongelarlo en el frigorífico, evitando el microondas para que al calentarlo no pierda más propiedades. Procura hacer purés variados y con distintas combinaciones para que el bebé pruebe distintos sabores y no se aburra.

¿QUÉ PUEDO HACER SI MI BEBÉ NO QUIERE LA FRUTA?

Es verdad que muchos papis os enfrentáis a este problema, no siempre con igual ánimo; aunque son muy pequeños ya empiezan a distinguir texturas y sabores que no siempre les resultan atractivos pero podemos darte alternativas que quizás solucionen tu problema. Prueba a hacer las papillas con diferentes consistencias, porque a lo mejor es un problema de texturas. Mezcla la fruta con leche, cereales o galletas sin gluten, para diversificar el sabor y que quizás les resulte más apetecible. ¿Has probado a darle la fruta en zumo? Los zumos naturales son una buena alternativa y además comenzarás a usar un nuevo instrumento: el vaso. Dáselos en pequeñas cantidades y diluido con agua para restarles acidez. A muchos bebes que no quieren las papillas de fruta, les encanta tomarla en trocitos, chuparla y masticarla poco a poco; es una opción que suele darse a bebés más mayores (en torno a 8 meses) pero se puede probar. Además, si te dan miedo los atragantamientos, existen utensilios en el mercado que evitan sustos y les permiten comer la fruta de este modo. Los potitos comerciales: muchos bebés los comen sin muchos menos remilgos que los preparados por nosotros, es una buena opción, siempre mucho mejor que la alternativa de no comer fruta. En MI MENÚ, ofrecemos potitos de frutas variadas y frutas con cereales adecuados para esta etapa, sin azúcares añadidos, sin conservantes, ni colorantes.

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