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Nutrición
para tu
bebé

Delicioso a cualquier hora.

Elaborados con ingredientes 100% naturales, de manera artesanal. Apoyamos la agricultura ecológica porque respetamos el medio ambiente.

UN DÍA EN EL MENÚ DE UNA MADRE LACTANTE

DESAYUNO Bol de leche semidesnatada o leche vegetal con cereales integrales. Zumo natural de naranja. Nueces ALMUERZO 1 pieza de fruta y yogurt desnatado MEDIODIA Ensalada completa Lentejas con huevo duro y pollo 1 fruta 1 porción de pan integral MERIENDA 1 vaso de leche desnatada con bocadillo de pan integral con jamón CENA Sopa de verduras con pasta o sopa fría con picatostes de pan Pescado blanco con guarnición de verdura asada 1 yogurt desnatado.

MI BEBÉ TIENE CÓLICOS, ¿QUÉ PUEDO HACER?

Los cólicos del lactante son uno de los primeros y más comunes problemas que encontramos los papis. De repente, el bebé encoge las piernecitas, se pone rojo y comienza a llorar desconsoladamente; suelen además ser más frecuentes en la tarde—noche. Ante todo mucha calma: no presentan ningún peligro para tu bebé, son muy molestos y el llanto de nuestro pequeño nos puede atemorizar, pero siguiendo unas determinadas pautas pasan sin tener mayores consecuencias. Cuanto más calmados estéis, cuanto más relajado sea el ambiente que ofrecéis al pequeño mejor irá todo. Habladle suavemente, cantadle y mostrarle vuestra seguridad. Cuidad la técnica cuando alimentéis al bebé: los cólicos están relacionados con la postura a la hora del tomar la leche, ya que una postura incorrecta del bebé al pecho o tomando el biberón le hará tragar aire en exceso. Si le das pecho, cuida que succione bien sin tragar aire, que chupe sólo del pezón; y si toma biberón, observa la tetina, que esté llena de leche y que el orificio no sea demasiado pequeño. Cuidad la posición del bebé: mantenedlo en posición vertical, después de haber tomado la leche, dándole unas palmaditas suaves en a espalda, podéis hacerlo también a mitad de toma y al final de la misma; esto les puede ayudar a expulsar los gases. Balancearlo y masajearlo: un suave arrullo, un suave balanceo, un movimiento rítmico apoyando su barriguita en vuestro brazo, puede calmar su molestia y reducir su ansiedad. Además, masajes circulares en su abdomen y mover sus piernecitas encogiéndolas hacia sus hombros pueden ayudarle a expulsar los gases.

¿QUÉ DIETA SIGO DURANTE LA LACTANCIA?

Durante la lactancia, al igual que en el resto de etapas, debes siempre alimentarte de manera equilibrada, actuando con lógica y sin obsesionarse. Es importantísima la hidratación, debes intentar beber entre 1,5 y 2 litros diarios, para ayudar a la producción de leche. Muchas mujeres durante la lactancia tienen más sed, así que probablemente no te resulte difícil seguir esto. Intenta comer cada 3 horas aproximadamente, para no tener períodos de ayuno demasiados largos. Toma grasas saludables: las encontrarás en los frutos secos, las semillas y el aceite (especialmente de oliva); aunque sin abusar de ellas. Toma fruta a diario: unas tres piezas, te ayudarán a mantener el estreñimiento a raya. Toma una ración de verduras en cada comida principal (mediodía y noche). Toma lácteos (leche, queso y yogures) unas 3 raciones diarias. Toma hidratos de carbono, azúcares (pan, pasta, arroz, patatas, legumbres…)en pequeñas porciones en cada comida. En especial debemos intentar aumentar la cantidad de legumbres que se toman semanalmente, pudiendo ser de 3 a 5 veces. Toma proteínas a diario en forma de carnes, pescados y huevos; intenta limitar el consumo de pescado azul de talla grande a una vez por semana (atún rojo, tiburón, pez espada…) ya que poseen gran cantidad de metales pesados y mercurio, aunque sin dejar de tomarlos por la cantidad de omega 3 que tienen y sus beneficios para nuestro organismo y el desarrollo del bebé. Evita al máximo el consumo de alcohol, y bebidas excitantes (refrescos, café…) porque afectan directamente al desarrollo del bebé.   Y SI SOY VEGETARIANA? No pasa nada, si tu dieta es vegetariana u ovalácteovegetariana tu bebé no tiene por qué tener carencias de ningún tipo. Eso sí, debes intentar suplementar tu alimentación con vitamina B12, limitar el consumo de algas por la alta cantidad de yodo de las mismas y consultar a tu médico o especialista.

COSAS QUE TIENES QUE SABER DE LA LACTANCIA MATERNA Y QUE NO TE CUENTAN

La lactancia materna puede resultar la más bonita de las experiencias o una auténtica pesadilla; todo dependerá de cómo actúes las primeras horas y días. Prácticamente todas las mujeres sanas pueden dar de mamar, no te creas que tú eres distinta, si quieres puedes. Tómatelo con mucha paciencia y piensa que durante las primeras semanas, tu bebe es lo primero, aunque ello te dedique todo tu tiempo. Si consigues cogerle el “tranquillo” entonces la lactancia será un dulce recuerdo. Déjate aconsejar por los especialistas y por la experiencia de otras madres, pero actúa siempre con sentido común. Cada bebé es distinto y se comportan de manera diferente. Obsérvalo, aprende a conocerlo y déjate guiar por tu instinto. Cómo te coloques al bebé para darle el pecho es fundamental desde el primer momento, de ello dependerá en gran medida que no tengas problemas de infecciones, grietas o heridas, que es lo que hacen muchas veces que renuncien a dar el pecho; existen distintas posturas que te enseñarán los especialistas, ve probando cuál es para ambos la más cómoda y elige la que mejor os vaya en cada momento. No todos los bebés comen al mismo ritmo, sobre todo al principio, los hay más tragones y que terminan más pronto y los hay que requieren mucho tiempo para comer, dale a cada bebé su tiempo y sabrás perfectamente cuándo ha terminado porque se retira del pecho y automáticamente se relaja e incluso se duerme. Tampoco las tomas son estándar: hablando con otras madres comprobarás que hay niños que necesitan comer cada hora y niños que aguantan cuatro, dale cuando lo necesite, intentando que no pasen más de 4 horas entre toma y toma, incluso durante la noche, aunque si está dormido y relajado déjalo dormir. Cada madre produce suficiente leche para cubrir las necesidades de su hijo, tu producción de leche siempre se adaptará a las necesidades de tu bebé, aunque te parezca que tienes poca leche, si actúas correctamente, le das de mamar siempre que lo requiera y conservas la calma, todo irá bien. Piensa que cuanto más succione (tiempo o frecuencia) más leche fabricarás. Es normal que en el momento que incorpores nuevos alimentos, tu producción vaya disminuyendo. La leche materna es siempre de buena calidad, no existe la “mala” leche, para tu bebé la tuya siempre será la mejor. Tiene todos los nutrientes necesarios; tampoco es necesario que le des agua, con la leche tiene la hidratación necesaria. Aunque la leche de la madre no siempre posee los mismos componentes ni es igual: La primera leche que ofrecemos durante los primeros días es el Calostro, leche amarillenta y densa, rica en proteínas, vitaminas y enzimas que protegen al recién nacido. La siguiente es la de transición que es la primera que reconocemos como leche y que es la que aparece con la “subida de le leche”. Por último, esta se transforma en la leche madura, la definitiva que se produce hacia los 15-20 días de parto, con mayor cantidad de lactosa y grasa y menos proteínas. Tampoco tiene la misma composición durante la jornada, por lo que es importantísimo dar el pecho durante todo el día para que el bebé esté correctamente alimentado. El proceso de amamantar no duele, aunque puedes tener molestias los primeros días al comenzar la toma. La molestia no debe mantenerse en el tiempo, si es así lo más probable es que algo no esté funcionando (mala postura, infecciones…) y si no lo consultas el dolor puede ir a más. Si te duele o notas enrojecimiento, calor, estrías enrojecidas, o bultos, entonces consulta al especialista porque probablemente tengas una infección u obstrucción que tienes rápidamente que tratar. Mantén una correcta higiene: procura lavarte las manos ante de dar de mamar, elimina los restos de cremas y lávate con jabón neutro el pecho antes de cada toma. En definitiva, deja que te ayuden, pide consejo, pregunta, y sobre todo aprende de tu día a día con tu bebé y conseguirás la mejor experiencia posible.